William Hill podría unirse con Amaya para convertirse en el referente de las apuestas a nivel mundial

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La casa de apuestas británica William Hill y la canadiense Amaya, están planteándose una fusión que podría derivar en el primera compañía de apuestas de todo el mundo.

Desde que comenzó la era de los mercados regulados en el sector del juego online, las casas de apuestas se han visto sometidas a rigurosos controles y a unos excesivos impuestos que han llevado a que las pequeñas compañías desaparezcan y a que las grandes tengan que unirse entre sí para no ser derrotadas en un entorno de extrema competitividad.

No corren los mejores tiempos para William Hill, y tal vez sea por eso que las negociaciones que comenzaron hace tiempo con Amaya estén llegando a buen puerto. Parece que el rumbo fijado por ambas compañías tenga mucho en concordancia, porque recordemos que William Hill ya desestimó una oferta de 888 este verano por no llegar a acuerdos comunes y el desentendimiento entre ambas partes.

Amaya es la propietaria de la sala de poker más importante del mundo, Pokerstars, lo que permitiría a William Hill obtener un altísimo rendimiento de una sección que nunca ha tenido en la casa británica un mercado considerable.

Por su parte Amaya estaría potenciando la gran especialidad de William Hill, las apuestas deportivas, lo que indica que la fusión además de simbiótica estaría posicionando a estas compañías en el primer puesto del mercado del juego online.

La hipotética unión no sólo obtendría sus ingresos vía internet, sino que contaría con el gran número de locales que William Hill posée en Reino Unido, así como en el estado norteamericano de Nevada.

Esta operación tendría un valor aproximado de 4.600 millones de libras y supondría un ahorro de aproximadamente 100 millones de libras tan sólo de gastos fiscales, trámites y burocracia.

Este tipo de asociaciones se están volviendo bastante comunes en un sector en el que para sobrevivir hay que adaptarse a las cada vez más rigurosas exigencias legislativas.