Israel se debate entre la entrada o no del juego

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Durante estos últimos años estamos viendo como un gran número de estados se está sumando a regularizar el juego online. El principal motivo de legislar y controlar las apuestas deportivas, el poker u otras formas de juego, es el de evitar blanqueos de dinero y por supuesto aumentar la recaudación fiscal derivada de esta actividad.

La mayoría de países de la Unión Europea ya cuentan con una normativa para esto que difiere de unos a otros países, del mismo modo que otros países cercanos a Europa que también han regularizado el juego.

Ahora es el turno de un estado bastante particular como es Israel, pero aquí la cuestión no trata sobre el juego vía internet, sino sobre el juego en sí. Este país cuenta con una más que arraigada tradición religiosa y conservadora por la que gran parte de sus ciudadanos lejos de simpatizar con estas formas de ocio, las considera algo inmoral e innecesario.

La situación a día de hoy es que el juego está literalmente prohibido en cualquiera de sus formas. Pero por lo visto el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, tiene la intención de modificar esta ley para poder desarrollar un proyecto que engloba la construcción de cuatro grandes casinos en la ciudad de Eilat, un área muy turística del estado hebreo. El objeto de esta idea es la de potenciar más el turismo en la región y que el visitante tenga mayores ofertas de entretenimiento.

Su disfrute sería exclusivo para turistas, puesto que la prohibición para el ciudadano israelí de apostar seguiría vigente. Ese sería uno de los problemas, y es que tolerar esa discriminación no sería tarea fácil y provocaría el descontento entre aficionados hebreos al juego.

Otro obstáculo al que se enfrentan los promotores de la idea y el propio Netanyahu es la oposición política. En este país los líderes religiosos ortodoxos gozan de mucho poder y apoyo popular, y a pesar de que sólo los turistas fuesen los clientes de estos locales, el hecho de que en suelo hebreo se esté desarrollando esta forma de ocio molesta y bastante en la iglesia.

De momento todo está por determinar y habrá que ver en qué queda esta propuesta. Si los opositores ceden y dan su visto bueno o si por el contrario las tensiones obligan a echar para atrás el proyecto.