España apuesta el triple que hace 5 años

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Desde el año 2013, los jugadores españoles han pasado de apostar 600 millones de euros a 1.800 millones.
Según el Anuario del Juego en España, el margen de las empresas que ofrecen servicios de juego en nuestro país ha pasado de los 173 millones del año 2014 a los 329 millones del ejercicio de 2017, un dato que refleja el óptimo momento de forma del sector.
El éxito de las apuestas es debido a una regulación que a pesar de las discrepancias entre las partes, parece que está funcionando de forma óptima. La publicidad ha sido otro elemento clave en el crecimiento de las apuestas deportivas en España, donde hemos pasado de que ni existiera a que resulte imposible ver un encuentro de fútbol sin leer o escuchar el nombre de una casa de apuestas deportivas.
Sin ir más lejos, en España en el año 2008, la cantidad apostada en empresas privadas fue de tan sólo 8 millones de euros que contrastan con los 1.800 jugados en 2017.
La proliferación de salas de apuestas en España ha sido otro motivo que explica el fenómeno de las apuestas. Un tipo de negocios que hace apenas una década no existían, ahora son habituales en cada barrio. Algunas de ellas cuentan con el mejor equipamiento audiovisual, un notable servicio de gastronomía e instalaciones cómodas en las que al no haber menores de edad, se convierten en el espacio ideal para seguir los partidos de cada jornada.
Estas salas que en el año 2013 eran 2.362, el pasado año 2017 ya sumaban hasta 3.150, hablamos de un aumento del 33% en un período de tan sólo 5 años.
No sabemos cual será el techo que el sector de las apuestas tenga previsto alcanzar en España.
De momento estamos acostumbrados a las noticias de crecimiento y cifras que cada vez son mayores, pero la fuerza con la que crece el juego en España ha despertado también posiciones contrarias que piden más regulación y restricción a este tipo de prácticas.