Comer un bocadillo causa polémica en las apuestas británicas

bet365

En el Reino Unido no se toman a la ligera los presuntos casos de amaños en partidos de fútbol que puedan darse. En esta ocasión se está vigilando con lupa la acción sucedida en el partido que enfrentaba al modesto Sutton frente al Arsenal en la FA Cup.

El protagonista de la historia es el portero suplente del Sutton, Wayne Shaw, quien es conocido por su corpulencia física que en nada se parece a las atléticas figuras que suelen mostrar los futbolistas de este siglo.
Resulta que una casa de apuestas pagaba a cuota 8 que este portero se comería un aperitivo durante el partido, y ni corto ni perezoso, Shaw sacó un bocadillo que saboreó tranquilamente en el banquillo mientras veía a sus compañeros, como si se tratase de un aficionado más de la grada.

El portero trató de restarle importancia al reconocer que llevaba todo el día sin probar bocado. Nadie más que él puede saber a ciencia cierta si se trata de algo casual o si por el contrario sucedió con intención. El club no tiene duda alguna y achaca la acción al carácter tan peculiar de este futbolista, pero los agentes implicados en la lucha contra el fraude en el deporte cuestionan que el suceso se diese de manera totalmente espontánea.

Lo que sí es cierto es que se juntaron varios factores que propiciaron que Wayne Shaw devorara su bocadillo. El partido iba 2-0 favorable a los gunners, la diferencia de categoría entre uno y otro equipo hacía ver la remontada como un imposible, el Sutton agotó los cambios con lo que sucediese lo que sucediese Shaw no podría jugar, y por supuesto el apetito que este portero llevaba desde hacía unas horas.

En cualquier caso, la complejidad que tiene el demostrar si algo tan ordinario como comerse un bocadillo es un acto derivado de una mala intención lucrativa, hace muy poco probable que el caso trascienda a mayores.